Le apasiona el cuidado de la salud visual y disfruta acompañando a cada paciente para encontrar la solución que mejor se adapte a sus necesidades.
Se considera una persona responsable, empática y curiosa.
Fuera de la óptica, disfruta de las pequeñas cosas: pasar tiempo con su familia y su perrita, perderse entre las páginas de un buen libro, salir a caminar y conectar con la naturaleza o dejar volar la creatividad pintando. Y, además si hay un buen trozo de chocolate de por medio, el plan es perfecto.