Me apasiona el cuidado de la salud visual y disfruto acompañando a cada paciente para encontrar la solución que mejor se adapte a sus necesidades.
Me considero una persona responsable, empática y curiosa.
Fuera de la óptica, disfruto de las pequeñas cosas: pasar tiempo con mi familia y mi perrita, perderme entre las páginas de un buen libro, salir a caminar y conectar con la naturaleza o dejar volar la creatividad pintando. Y, además si hay un buen trozo de chocolate de por medio, el plan es perfecto.